Los vehículos autónomos repartidores constituyen hoy la vía alterna que han encontrado las Start-Ups que apostaron fuerte por la inmediatez del éxito de los coches autónomos. Ante la innegable realidad de que un futuro con coches autónomos masivos está más lejos de lo prometido, las pequeñas compañías del ecosistema autónomo redireccionan su estrategia y dirigen su tecnología a usos alternativos. Algunas optan por los robots de entrega o reparto de comida, por ejemplo.

Altas expectativas les obligaron a reinventarse

vehiculos autonomos repartidores o robots repartidores
El robot repartidor de Postmates está desarrollado por la Start-Up Phantom Auto.

Y es que los especialistas en el área llegaron a estimar el posicionamiento a gran escala de robotaxis, en unos 20.000 millones de dólares hacia 2030. Sin embargo, debido a múltiples factores como el coste, o aspectos legales no resueltos, el equilibrio económico de numerosas empresas que se apoyaron en estadísticas optimistas, se ha visto fuertemente impactado.

Esta situación ha propiciado un cambio en las expectativas, tanto para las grandes empresas de tecnología como para las pequeñas. No se han quedado de brazos cruzados, han decidido repensar sus estrategias y reevaluar el riesgo financiero. Y entre otras, el reparto de comida es una de las mejores apuestas de las Start-Ups de vehículos autónomos.

Un buen ejemplo es el de Phantom Auto, uno de los muchos proveedores de software para autos sin conductor. Esta Start-Up dedicó sus esfuerzos al sector, confiando que las flotas de robotaxis utilizarían su tecnología en un corto plazo. La realidad fue distinta. Y ahora Phantom, con robots de reparto, está ganando sus clientes fuera de la carretera, en la acera.

No descartan al robotaxi como oportunidad de negocio

Reformular su estrategia hacia formas creativas novedosas para implementar sus tecnologías auxiliares, por ejemplo, adaptarla a vehículos autónomos repartidores, le permite generar ingresos inmediatos. Así sobreviven en este competido mercado.

Mientras tanto, transcurre el tiempo requerido para que vehículos autónomos que usen su software ocupen masivamente las carreteras. Eso sin olvidar al robotaxi, al que siguen considerando como una gran oportunidad dentro de la industria.

Y esta estrategia le ha funcionado, Phantom y su tecnología de conducción remotamente asistida fue la seleccionada por Postmates. Ésta compañía de entrega de productos utilizará la tecnología de Phantom dentro de flotas de más de 100 vehículos autónomos repartidores, a partir del próximo año.

robots repartidores
Un operador remoto atento a tomar el control de los vehículos autónomos repartidores si pierden el camino.

Otro caso interesante de redireccionamiento de estrategia es el del fabricante y operador autónomo de transbordadores, Navya SA. Esta empresa, sin abandonar sus planes para probar sus transbordadores autónomos sin un conductor de seguridad a inicios del 2020, ve nuevas oportunidades en el transporte de mercancías en aeropuertos o parques industriales, usando vehículos autónomos repartidores. 

Pero no todas las empresas tienen la misma flexibilidad y capacidad de reacción. Según los expertos, las compañías que fabrican software están mejor posicionadas para adaptarse que aquellas que hacen hardware.

Lamentablemente son muchas las empresas de tecnología de coches autónomos que se han negado a diversificarse, lo que las vuelve muy vulnerables ante posibles contratiempos en el lento despegue que han tenido los vehículos autónomos. Esto hace pensar que muchas de ellas van a desaparecer casi sin haber nacido, a la espera del sueño prometido.

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