Vehículos eléctricos, autónomos y voladores, de despegue y aterrizaje vertical. Comercializados solo como servicio público. Eso son los planes del gobierno japonés para su revolución del transporte quienes piensan en un nuevo modelo de movilidad aérea.

Los ministros japoneses de Economía, Comercio e Industria y Tierra, Infraestructura, Transporte y Turismo, durante una rueda de prensa, dieron a conocer la planificación. El plan indica cómo hacer realidad este nuevo modelo de movilidad aérea durante la próxima década, en lo que constituye una verdadera revolución del transporte en Japón.

Objetivo: mitigar problemas sociales

Tal vez se pudiera pensar que estos planes se enmarcan dentro de una lucha por el liderazgo tecnológico. Sería un error, pues el objetivo real tiende más hacia lo social. El gobierno japonés busca mitigar, a través de esta revolución del transporte, varios de los problemas sociales que en la actualidad enfrenta el país.

Uno de los principales problemas que se podría aminorar con un modelo de movilidad aérea, es el congestionamiento del transporte terrestre, tanto público como privado. Esa es una de las principales metas del gobierno japonés.  Además, se atacará también la problemática de la escasa mano de obra, que implica dificultad para conseguir conductores.

Esta revolución del transporte también ayudará a solventar problemas relativos a la escasez de población en las zonas rurales, en las que se tiene dificultad para acceder por tierra. Además, en Japón, donde la naturaleza ha mostrado su devastadora fuerza, este tipo de vehículos sería ideal para desplazamientos en situaciones de catástrofe.

El equipo de trabajo

Se conformó un equipo integrado por los ministerios anteriormente mencionados y cerca de veinte empresas del sector público y privado. Entre los principales participantes están Boeing, fabricante de aviones, Japan Airlines, Rakuten, Yamato de servicios de entrega, Subaru del sector automovilístico, diversos fabricantes de drones y helicópteros y también otras empresas relacionadas con el uso del espacio aéreo.

Se acordó un plan de negocios que iniciará en 2019 y concluirá en 2030. Comenzará con vuelos de prueba a escala nacional y concluirá con el uso masivo de esta tipo de transporte, en todas las áreas. Primero se realizará el transporte de bienes, posteriormente se pasará al traslado de personas, iniciando en áreas rurales y luego abarcando las ciudades.

Kenji Mikami del Ministerio de Economía afirmó: “estamos presentando los vehículos voladores como un futuro definitivo”. La revolución del transporte en Japón ya despegó, va con rumbo hacia un nuevo modelo de movilidad aérea.