El jueves pasado, se hizo el lanzamiento oficial del primer servicio de scooters eléctricas en Latinoamérica. Se trata de un proyecto piloto que consta de 150 vehículos eléctricos, destinados a cubrir los llamados trayectos cortos de los usuarios del barrio El Golf, del Municipio Las Condes en Santiago de Chile.

Una visión ecológica

El proyecto de las scooters eléctricas compartidos, proporcionará un mejor ambiente a los habitantes de Santiago. Según el alcalde de la ciudad, economista Joaquín Lavín, la intención es que muy pronto la flota inicial se incremente hasta 500 unidades. Esto contribuirá a conseguir a mediano plazo, un ambiente más puro y libre de monóxido de carbono para Santiago, aligerará el tráfico de sus vías urbanas y facilitará a sus habitantes una forma divertida, segura y económica de llegar a sus destinos de trayecto corto.

Como es sabido, esta es una tendencia mundial y, particularmente en Asia y Europa, el uso de la nueva modalidad de transporte, las scooters eléctricas, ha calado en el gusto de los ciudadanos. Son cada vez más los países que están adaptando sus políticas públicas de servicios de tránsito terrestre, para encaminarse al cambio de cultura al respecto y colaborar con el objetivo de las naciones de combatir la polución y el calentamiento global.

Las características del servicio compartido

La scooter eléctrica sólo estará delimitada al barrio El Golf, y será probada para determinar su nivel de uso en todos los rincones de Santiago de Chile.

Las scooters eléctricas del plan piloto chileno, podrán circular solamente por el barrio El Golf, limitando el trayecto desde Presidente Riesco hasta Presidente Errázuriz, y desde Tobalaba hasta Américo Vespucio. Estos vehículos tienen una autonomía de hasta 30 km, pudiendo ser menos dependiendo del peso del conductor y de las pendientes del trayecto transitado, y alcanzan una velocidad máxima de 25 km/h.

Para poder disfrutar del servicio, los usuarios deben descargar una aplicación de las tiendas en línea App Store o Google Play. Luego tendrán que registrar sus respectivas tarjetas de crédito, para así desbloquear el vehículo, utilizarlo y al finalizar su trayecto, dejarlo nuevamente bloqueado en los lugares públicos que dispondrán para ello. Cada desbloqueo costará CLP 500 (€ 0,63), y el minuto adicional CLP 150 (€ 0,19).

El proveedor de las scooters eléctricas del proyecto es Scoot Network, empresa que hace poco implementó satisfactoriamente un lanzamiento similar en Barcelona, España. Su CEO, Michael Keating, señala que definitivamente el uso de los vehículos livianos eléctricos (LEV), es una tendencia mundial irreversible del trasporte.