Ante la incautación en Beverly Hills de las e-scooters administrados por Bird, se han manifestado diferentes posiciones encontradas. En todo caso y ante la polémica medida, Bird ha respondido legalmente, entablando una demanda contra Beverly Hills, sin embargo pareciera que debe esperar un lapso mínimo de seis meses, hasta conocer y cumplir regulaciones de índole legal, para poder operar allí libremente.

La administradora de servicios de intercambio de scooters eléctricas, Bird Rides  pretende que la medida que llevó a la incautación de numerosos vehículos de su propiedad sea invalidada, pues considera que tiene efectos negativos, no solo para ellos como empresa, sino también para Beverly Hills y para los usuarios.

La posición de Bird Rides

Con la medida de confiscación de las e-scooters, se ven perjudicados tanto residentes de Beverly Hills como trabajadores de la zona, pues este medio de movilidad compartida no solo es económico, sino que además constituye una opción cómoda, práctica, de fácil acceso para los usuarios y sobre todo, amigable y respetuosa del ambiente, todo esto en sintonía con las leyes de California.

Bird e-scooters en las calles de Beverly Hills
Las autoridades de Beverly Hills ven a las scooters eléctricas como una amenaza para la seguridad de los transeúntes. Sin embargo, Bird no lo considera así.

La posición de los representantes de Beverly Hills

En julio, a través de una declaración de las autoridades de Beverly Hills, quedó prohibida por un lapso de seis meses, la circulación de las e-scooters, según un manifiesto donde se expresaba la «preocupación por la seguridad pública y la falta de planificación avanzada y divulgación por parte de las compañías de scooters eléctricas«.

Otros puntos de vista

Según el nivel de usuarios con que cuenta esta opción de movilidad compartida, pareciera que las e-scooters tiene el apoyo del público, sin embargo también hay quienes opinan que las regulaciones para proteger tanto a los usuarios como a los peatones son indispensables. Eso sí, deben tomarse medidas inteligentes y no extremas, que terminen perjudicando a todas las partes.

Una incautación definitiva o una completa prohibición, privaría a los usuarios de una valiosa opción para trasladarse de forma económica y ecológica. Económicamente hablando, perjudicaría a Bird y deterioraría su imagen. Por otro lado, Beverly Hills dejaría de contar con una red de transporte cómoda y versátil y, seguramente perdería ingresos importantes, por concepto de impuestos.

En el ámbito laboral, Bird genera oportunidades de empleo, pues para las noches cuenta con trabajadores que se encargan de recoger, ordenar y recargar las baterías de las e-scooters.

Fuente: AutoNews

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