Al hablar de ciudades inteligentes, uno de los aspectos de mayor relevancia es la nueva movilidad. De ahí, que éste sea el verdadero reto a superar, para que una ciudad sea considerada como inteligente.

Aprovechando el tiempo

En la construcción de ciudades inteligentes, se debe tener presente la necesidad que tienen las personas de obtener el mayor aprovechamiento de su tiempo, mientras realizan sus actividades cotidianas.

Si se considera el tiempo promedio que se emplea en trasladarse de un lado a otro, más recordando los comunes atascos que se presentan en las zonas urbanas densamente pobladas, es fácil entender la gran cantidad de horas que se pueden pasar en un coche.

Por esto, es importante brindar soluciones que permitan aprovechar el tiempo y los recursos, que se orientan a la movilidad de las personas. Una de las mejores opciones es el uso de coches autónomos, tanto para el traslado de personas, como para la entrega de productos.

Sin embargo, no solo se trata del uso de coches autónomos. En las ciudades inteligentes también se deben tomar en cuenta otros medios para movilizarse. Ejemplo de ello son vehículos eléctricos tales como motocicletas, bicicletas o patinetes, entre otros.

Ciudad Inteligente

Por ejemplo, según el escrito “Impacto de Mobike en la Ciudad de México”, quienes hicieron uso de bicicletas compartidas, dotadas con GPS, pudieron trasladarse durante las horas de mayor congestión de tránsito. Esto equivale a un 12% más rápido, en comparación con los coches. En otras palabras, es igual a un ahorro de aproximadamente 4.000 horas, para toda la comunidad.

Movilidad vertical

La tendencia de aprovechar al máximo los espacios en las ciudades, ha llevado a desarrollar la construcción vertical. Cada vez se construyen edificios más elevados. Esto implica nuevos retos para la movilidad de las personas. Por lo tanto, los elevadores son imprescindibles. Pero consumen energía y además del tiempo de traslado, requieren también, tiempo de los usuarios para poder abordarlos. Así que su diseño y funcionamiento deben ser óptimos.

Desde esta óptica, la empresa Otis, desarrolló un sistema por el que los elevadores agrupan a los usuarios, y se aproveche la energía, impactando menos al ambiente.

Sus nuevos elevadores no usan cables de acero, sino una banda, recubierta de una resina que hace innecesaria la lubricación y el aceite. Además, sus productos cuentan con un drive, que posibilita el retorno al edificio, de la energía que anteriormente se perdía. Así el equipo es más eficiente y colabora con el ahorro energético. Ganancia para el medio ambiente. Otro de los aspectos que hacen a una ciudad inteligente.