La explosión de vehículos eléctricos como medio de transporte compartido ha llegado. Las empresas que gestionan el ride-sharing lo saben, y vos también has de saberlo. Está sucediendo. ¡Las scooters y bicicletas eléctricas toman las ciudades!

Las industrias de ride-sharing notaron que en el ambiente urbano las personas prefieren algo práctico, pequeño y rápido para transportarse. Evadir el tráfico precisamente permite desplazarse con mayor rapidez y con menor dolor de cabeza; he allí su atractivo.

Uber y sus nuevas estrategias

Uber, empresa especializada y reconocida mundialmente en ride-sharing, habiendo notado este comportamiento, ha tomado medidas y giros para adaptarse a las necesidades de su clientela y así mantener prestando el servicio que la caracteriza.

Además, ha decidido diseñar nuevas estrategias y diversificar su portafolio de servicios, con la lupa colocada en los detalles en la creciente demanda de scooters eléctricas a nivel mundial, con especial hincapié en  las grandes ciudades.

El gigante del transporte compartido quiere también formar parte de la nueva movilidad.

Desean convertirse en “el Amazon del transporte”, según acota Dara Khosrowshahi, CEO de Uber. Desean abrir su horizonte a nuevas formas de movilidad y volverse los magnates en la industria vehicular.

Guerra de nuevas formas de movilidad

La magnitud de esta guerra ha llegado a tales niveles que San Francisco se vio en la necesidad de prohibir las scooters eléctricas a principios de este año debido a que Bird, Lime, y Spin, todas compañías especializadas en scooters eléctricas, entraran rodando en dichos vehículos de forma masiva y rompiendo con el orden público, a manera de campaña publicitaria y estrategia de mercado para introducir esta nueva forma de movilidad.

San Francisco reaccionó creando un sistema de permisos que exige a las compañías postularse para obtener una autorización que avale su capacidad de operar scooters eléctricas en la ciudad. Esto con tal de mantener el orden y apaciguar el hambre de avance desenfrenado que muestran estas empresas.

Si bien Uber optó por obtener el permiso, falló. La respuesta de Khosrowshahi fue positiva. Expresó tristeza ante la situación, pues quizá sus contrincantes, Skip y Scoot, a quienes sí se les otorgó el permiso, tomaron algo de ventaja. Pero, como todo buen líder, optó por transformar los problemas en retos, y ha dicho que en ciertas ocasiones es mejor ralentizar el paso para lograr los objetivos correctamente. Piensa mejorar en pro de que tanto las ciudades a nivel mundial como el propio Uber se beneficien mutuamente.

Responder

Introduce tu comentario
Introduce tu nombre