En el último tiempo, el patinete eléctrico se ha convertido en uno de los vehículos de movilidad preferidos de los españoles. En 2019, los patinetes eléctricos abarcaron el 60% de la demanda de los Vehículos de Movilidad Personal (VMP). Aunque son vehículos fiables, requieren de un mantenimiento continuo para funcionar correctamente y alargar su vida útil.

Revisión de los puntos clave para el mantenimiento del patinete eléctrico

Además de seguir las instrucciones del fabricante, sobre todo en relación a la carga de la batería, es importante revisar los patinetes eléctricos periódicamente. Es posible que el aumento del calor afecte a la batería o a los neumáticos, por lo que es recomendable que las revisiones sean más regulares durante los meses de verano. Para una revisión eficaz y sencilla hay que seguir estos cinco pasos básicos.

El primero de todos los pasos es la limpieza. El patinete eléctrico puede acumular polvo, barro u otras partículas. La mejor manera de limpiarlo es con una mezcla suave de agua con jabón. No se debe utilizar alcohol ni blanqueadores. Es muy importante evitar que los componentes eléctricos del patinete entren en contacto con este tipo de productos. También hay que evitar lavar el patinete con un manguerazo o sumergirlo en el agua. Luego de limpiarlo hay que aclararlo y secarlo por completo. Si tus llantas han perdido el brillo por culpa de la suciedad incrustada puedes utilizar un spray limpiahornos para recuperar su brillo original en tan solo unos minutos.

El segundo paso es revisar las baterías. La gestión del gasto energético puede tener consecuencias negativas para nuestro patinete, por lo que nunca debemos dejar que la batería se descargue del todo. Además, cuando pongamos las baterías a cargar, no las debemos desconectar hasta que estén cargadas, como mínimo, al 80%. Si no respetamos esta norma, estaremos perdiendo energía en cada recarga y cada vez tendremos menos tiempo de funcionamiento. Esta práctica alargará la vida útil de tus baterías. Recuerda que cargar las baterías en exceso o dejarlas descargar por completo también puede perjudicar su rendimiento.

El tercer paso son los neumáticos. Hay que verificar que cuenten con la presión de aire necesaria y que estén en perfectas condiciones. Si es posible, lo ideal sería echarles un vistazo antes de cada uso para comprobar que no están pinchados y que tienen la presión correcta. Sustituye tus neumáticos siempre que aparezcan grietas o el dibujo haya desaparecido debido al desgaste en alguna parte de la rodadura. Lo más habitual es que la rueda trasera sea la primera en mostrar desgaste en su parte central. También es recomendable, para evitar desagradables sorpresas, tener una cámara de repuesto o un kit antipinchazos.

Los frenos, un elemento indispensable de los patinetes eléctricos

El cuarto paso son los frenos. Son un elemento indispensable de los patinetes, por lo que deben ser comprobados y reajustados. Una de las partes que más desgaste suele tener son las pastillas de freno. Es importante cambiarlas en caso de que estén demasiado desgastadas para no dañar el disco. Si has dado un uso intensivo a tu patinete, verás que tus discos de freno también tienen desgaste. Por este motivo deberás comprobar con tu uña si se ha generado un escalón en su perímetro, justo donde rozan las pastillas. Si es así, probablemente sea el momento de cambiar también tus discos de freno.

El quinto y último paso para un adecuado mantenimiento del patinete eléctrico es la transmisión. Existen tres tipos de transmisión en los patinetes: de cadena, por correa o directa (motor interno). En los dos primeros casos, tanto la correa como la cadena se deben mantener tensadas y en buen estado para transmitir el máximo de potencia y que estén en un estado óptimo durante su vida útil. El tensado de la cadena que se recomienda es de un dedo de juego cuando movemos la transmisión. No olvides tampoco lubricar la transmisión en caso de ser una cadena. En cambio, para aquellos que tengáis un patinete con motor interno dentro de la rueda, la transmisión de al fuerza es directa y este apartado no requerirá mantenimiento. En la gran mayoría de patinetes eléctricos el motor se aloja dentro de la rueda delantera, trasera o ambas ruedas, por lo que no existe cadena o correa que transmita la fuerza, sino que el motor gira con la propia rueda.

Queremos saber tu experiencia, ¿tienes alguna rutina de mantenimiento de tu patinete eléctrico?

Vía | 20 Minutos

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