Probablemente a muchos no suene la marca austríaca Puch, pero su historia es impresionante, con unos inicios que se remontan a 1889 y durante casi un siglo fabricó bicicletas, ciclomotores, motocicletas y automóviles, con considerable éxito en cada nicho de mercado. El nombre Puch resurge con un ejercicio de diseño que daría vida a un nuevo modelo, esta vez una moto eléctrica tan poco convencional como espectacular.

La Puch e-Maxi es una creación de Christoph Sokol, Diseñador Creativo en Jaguar-Land Rover y que se inspiró en los scooter y ciclomotores que Puch fabrico a mediados del siglo XX. De hecho, el ciclomotor Puch Maxi original fue fabricado entre finales de los 70 principios de los 80, una moto conocida por su fiabilidad, bajo coste de mantenimiento y su notable eficiencia de consumo de combustible.

Esta hipotética moto eléctrica de Puch combina diseño y tecnología de dos eras, elementos clásicos que hacen guiño a la época dorada del fabricante austríaco y elementos muy recientes. Lo que destaca sobre todas las cosas es el carenado con formas ovalada que recubren un chasis muy bajo y largo, que alberga motor y baterías. Esto, junto a unas ruedas propias de un patinete eléctrico grande, da a entender que no sería muy rápida.

La horquilla delantera también destaca por el grosor de los tubos, sus amortiguadores Yamaha y lo bajo que va el manillar. El asiento presenta un tamaño generoso y, según bocetos de Sokol, ofrecerá suficiente espacio para dos ocupantes. Estos elementos harán que el centro de gravedad sea muy bajo, y si bien no sería una moto eléctrica muy rápida, probablemente sí sería ágil, ideal para moverse por la ciudad.

Otros grandes ejercicios de diseño de Sokol han sido las estriberas, perfectamente integradas en el carenado cuando, en principio, esta moderna moto eléctrica esté aparcada. Lo mismo pasa con el asiento, que baja y se integra de forma limpia en la parte superior. También llama la atención el compartimento superior a modo de portaobjetos, pero, una pega importante, no parece que ofrezca espacio para guardar un casco.

¿Esta moto eléctrica puede llegar a producción?

Al ser un proyecto, no hay datos técnicos en relación a motor, potencia, autonomía, tamaño de la batería. Aunque Sokol comenta en el proyecto que incorporará Inteligencia Artificial para adaptar en todo momento los parámetros para maximizar la vida de la batería y el confort en la conducción, pero también gestionará el extensor de rango, uno de los elementos más interesantes, y puede el que más.

Este extensor de rango estaría basado en, primero, un ‘powerbank’ como le denomina Sokol, que no es otra cosa que una batería extraíble que se puede intercambiar en un punto de servicio. El segundo pilar sería la suscripción, el usuario tendría a disposición una red de puntos de ‘intercambio’ de estos powerbanks con la finalidad de que la autonomía no sea un problema. Vamos, un escenario soñado para esta moto eléctrica Puch e-Maxi.

Por ahora queda disfrutar de los bocetos y las imágenes en 3D creadas por Sokol. La Puch e-Maxi es radical, quizás demasiado, y es probable que muchos elementos y/o componentes sean inviables de llevarlos a la realidad. ¿Os imagináis ir por ahí en moto eléctrica con un Bonsái en el portaobjetos? Bromas aparte, resultaría idílico ver el renacimiento de Puch con una gama de motos eléctricas encabezada por algo similar a la e-Maxi.

Proyecto | Christoph Sokol en Behance

Con info de | autoevolution

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