El carsharing, el método de transporte público en auge, va a ser uno de los beneficiados principales debido a las restricciones impuestas por la Dirección General de Transporte. Se pronostica que tanto el uso de VMP eléctricos y amigables con el ambiente, así como el carsharing en Madrid, sigan aumentando en popularidad, y eso es justo lo que la DGT desea.

Ya el panorama de las calles de Madrid Central cuentan con una doble línea roja, avisando a los conductores lo que se avecina: la Ordenanza de Movilidad Sostenible, que será aprobada a finales de mes y entrará en vigencia en noviembre de 2019.

¿Qué logrará esa ordenanza?

Presionar y motivar a los ciudadanos para que se movilicen con métodos menos nocivos para el ambiente. Atacan la contaminación haciendo que las personas utilicen cada vez menos sus vehículos de emisiones tóxicas, a la vez que utilizan más VMP, transporte público y los servicios de carsharing en Madrid.

¿Cuál es el impacto que tendrán las restricciones?

Carsharing en Madrid
Car2Go es la referencia del carsharing en Madrid.

Una de las restricciones para los vehículos con etiquetas B (los de gasolina matriculados entre 2000-2006 y diésel entre 2006-2013) y C (los de gasolina posteriores a 2006 y diésel a partir de 2014) es que solamente pueden aparcar en estacionamientos públicos y privados. No estará permitido aparcar en la acera. Las motos con sello B o C, desde las 7.00 horas a las 22.00. Esto limita en gran medida la capacidad de estacionarse.

Por si no fuera poco, la DGT exigirá a los no residentes etiquetas ambientales Cero para los vehículos eléctricos, y una etiqueta Eco para los híbridos. De lo contrario, se le negará la entrada a Madrid Central. A partir de 2025, si no se posee el sello de la DGT de aprobación ambiental, aún siendo residente no se puede circular.

Debido a esto, se prevee un período de transición donde los ciudadanos dejarán sus vehículos contaminantes y adoptarán alternativas de traslado. Esto incluye los VMP, el transporte público y el carsharing en Madrid.

Particularmente, el carsharing en Madrid tendrá un auge, pues mientras se terminan de pulir las normativas para los patinetes y bicis eléctricos, esta es la mejor opción por los momentos. Los conductores siguen gozando de un vehículo, sin preocuparse por la zona de aparcado o las etiquetas reglamentarias.

Por otra parte, como las modificaciones a las infraestructuras para priorizar los vehículos pequeños y los peatones aún no están completas, los automóviles siguen siendo el medio de transporte más cómodo. Por ello, para olvidarse de las preocupaciones por las restricciones y para mantener su dinámica de traslado, los ciudadanos utilizarán con más frecuencia el carsharing en Madrid.