Cuando se usa cualquiera de estos dos términos, se suele pensar en el futuro. Sin embargo, tanto los coches autónomos como la Inteligencia Artificial (IA) ya son realidades del presente. Y ahora se combinan para dar al ser humano mejores condiciones de vida y mayor seguridad.

Actualmente, los coches autónomos que podemos ver  transitando por nuestras avenidas o carreteras, permiten a sus “conductores” dedicarse a otras actividades o, simplemente  tomarse un descanso mientras llegan a su destino. Y que hagan esto por nosotros pareciera suficiente. Sin embargo, esta tecnología está en vías de perfeccionarse, gracias a un nuevo modelo de IA para coches autónomos, ideado entre  Microsoft y el MIT.

La Inteligencia Artificial

Hace tiempo dejó de ser solo cuestión de la ciencia ficción. Y es que hoy la IA es la protagonista de una verdadera revolución, comparable con la generada por Internet. La Inteligencia Artificial es una combinación de algoritmos, diseñados para crear máquinas que tengan las mismas capacidades que el ser humano.

Entre algunas se pueden mencionar:

  • Sistemas que piensan como humanos, por ejemplo, las redes neuronales artificiales.
  • Sistemas que actúan como humanos, es el caso de los robots.
  • Sistemas que piensan racionalmente, tales como los sistemas expertos.
  • Sistemas que actúan racionalmente, de forma ideal, son los que tratan de imitar, de manera racional, el comportamiento humano. Por ejemplo, los agentes inteligentes.

Aplicaciones en la movilidad

Inteligencia Artificial

Con múltiples aplicaciones, una de las IA más desarrolladas es la relacionada con logística, movilidad y coches autónomos. En la actualidad, es frecuentemente usada para evitar colisiones y atascos u optimizar el tráfico.  Otro excelente ejemplo es el de Tesla, que desarrolló un sistema por medio del cual, al transitar una ruta por primera vez, ese coche comparte la información con los otros coches de Tesla.

Sin embargo, los coches autónomos aún no son 100% seguros. Por eso,  Microsoft y el MIT se han unido para desarrollar un modelo capaz de detectar los posibles puntos ciegos, que podrían presentársele a un coche autónomo. Este modelo de Inteligencia Artificial, contrasta las acciones humanas durante una determinada situación, con las que idealmente se deberían haber realizado. Luego, altera su accionar, sobre la base de la respuesta correcta. Se espera que este comportamiento funcione también en tiempo real.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here