La alcaldesa de la capital española, Manuela Carmena, y el coordinador general del Ayuntamiento, Luis Cueto, han sostenido el día de hoy una reunión con los directivos de las principales empresas que prestan servicios de carsharing en la ciudad. La metrópoli se ha convertido en referente mundial en lo que a movilidad eléctrica se refiere. Por tal razón están evaluando asignar zonas reservadas para usarlas como aparcamiento de coches compartidos en Madrid.

Medidas analizadas por el consistorio

Los coches compartidos en Madrid provistos principalmente por las compañías Car2go, Emov, Zity y Wible ya suman alrededor de 3.000 unidades, superando el millón de usuarios. De estas empresas la única que ha expandido sus servicios al sur de Madrid es Car2go, atendiendo zonas como Almendrales, San Isidro o Moscardó.

La política de reasignar espacios reservados para aparcar los coches eléctricos compartidos, ha sido adelantada por otros países europeos. Fundamentalmente llama la atención la forma en que se hace en Lisboa. Allí la zona usada para carga y descarga se convierte en espacio de aparcamiento para coches compartidos al finalizar el tiempo asignado para el primer propósito.

La medida podría emplearse iniciando en la almendra central madrileña. Una vez que culmine el tiempo de reasignación, las empresas deben comprometerse a entregar las zonas reasignadas para su uso original.

Las políticas del carsharing madrileño: Modelo a seguir

coches compartidos en madrid

Así se lo hizo saber la alcaldesa Carmena a los directivos de las compañías de carsharing. Les mostró la invitación que le hiciese la alcaldía de la municipalidad de Ciudad de México al Ayuntamiento español, para llevar el modelo español de los coches compartidos en Madrid hacia la capital mexicana.

Por tal razón, la alcaldesa española les alentó a seguir innovando en sus tecnologías y servicios. La movilidad de los coches compartidos en Madrid tiene que volverse más asequible para personas con discapacidad, puntualizó. Les invitó a unirse al equipo de trabajo que hará de la Nave el centro europeo de análisis por excelencia en cuanto a movilidad compartida se refiere.

La idea es que las empresas se conviertan en medios permanentes para el acopio de datos a través del empleo de la inteligencia artificial que tienen los coches compartidos en Madrid. Intercambiando la información entre las empresas y los analistas del Ayuntamiento, será factible utilizar modelos matemáticos de big data para estudiar el comportamiento y necesidades del sector.