Los tiempos de crisis son por definición tiempos de cambio, y no podía ser de distinto para la forma en que nos desplazamos. A la irrupción de los patinetes eléctricos y otros VMP que se ha desatado en los últimos años hay que sumar ahora un interesante cambio en la mentalidad del consumidor, que prefiere disfrutar a poseer. Es el llamado modelo Netflix, por el que muchas personas prefieren pagar mensualidades por un servicio que cuotas de un crédito al uso. Este contexto es el ideal para que el renting de automóviles, una modalidad que tradicionalmente se ha asociado a empresas y autónomos, se abra paso en el mercado de particulares y se convierta en la alternativa del momento.

Tras el impacto de la pandemia, las ventas de coches en propiedad están desacelerándose de forma acuciante para el sector, pero en cambio, el renting de coches para particulares se está posicionando como una alternativa que cada vez cobra mayor popularidad. La necesidad del consumidor de mantener su vehículo totalmente actualizado y compatible con las normativas de emisiones –que como era de esperar evolucionarán con el tiempo– unido a la preocupación asociada a los grandes desembolsos que se realizan a la hora de comprar un coche, ha permitido que los servicios de renting económico ganen cada vez más mercado entre los particulares.

Nuevos hábitos de transporte y emisiones limitadas

La movilidad sostenible y compartida ha traído a las ciudades nuevas formas de transporte que van de la mano de un cambio tecnológico. La velocidad con que se desarrolla este cambio tecnológico es directamente proporcional a la accesibilidad al mismo, pero a nadie se le escapa que adquirir un coche eléctrico o híbrido tiene un sobrecoste respecto a las modalidades de propulsión basadas únicamente en el petróleo. De ahí que hayan aparecido nuevos actores en el sector de la movilidad, como son los VMP para los desplazamientos de última milla; o los coches de renting para aquellos que necesiten un vehículo capaz de realizar grandes viajes con el máximo confort pero no quieran atarse a una tecnología o simplemente les resulte más accesible la modalidad de renting respecto a la propiedad.

Ventajas del servicio de renting

Como sabes, el servicio de renting de vehículos ha estado tradicionalmente ligado a la empresa, tanto por la flexibilidad que ofrece como por las ventajas fiscales que incluye esta modalidad respecto a la propiedad. Ahora, los nuevos hábitos de consumo y las condiciones del mercado han facilitado la democratización del los coches de renting. Por ello, vamos a repasar una a una las ventajas que ofrece la modalidad de renting a particulares y empresas:

  • No tiene pago inicial: No necesitas realizar ningún desembolso de pago inicial –el conocido enganche o entrada– cuando te hagas con un coche de renting.
  • Incluye el seguro: Lo primero que debes hacer cuando tengas un coche nuevo es contratar un seguro, excepto de si se trata de un coche de renting, pues lo habitual es que venga incluido en el precio, a todo riesgo y sin franquicia.
  • No pagas impuestos: El usuario del coche de renting no debe preocuparse por pagar impuestos todos los años. El usuario del renting solamente debe preocuparse de conducir.
  • Mantenimiento incluido: Es uno de los gastos que nunca contemplamos al comprar un coche nuevo y cuando llegan, escuecen. Y es que normalmente las revisiones en la casa oficial suelen ser bastante incómodas para la billetera, pero con el renting no pasa esto.
  • Otras ventajas: Asistencia vial, defensa jurídica, vehículo de sustitución en caso de reparaciones de larga duración, reemplazo de neumáticos, tramitación de multas… suelen ser servicios adicionales que probablemente estén incluidos en tu contrato de renting.

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